En Navidad nos cambian a Jesús por Papa Noel y la Coca Cola. Enseñemos a nuestros niños que recordamos el Nacimiento de Jesús y no a la fiesta de la Coca Cola con Papa Noel Es un mensaje de Revista Sudeste Comparta esto en su muro para proclamar a Jesús
El consumismo norteamericano
cambio hasta nuestra identidad moral y religiosa. La Argentina es
un país cristiano. Pero la
navidad que es una fiesta cristiana, se festeja de manera yanqui. No solo se
con todo lo que es de
invierno en el Polo Norte; sino que se desvirtúa hasta la esencia de navidad.
En la
fiesta de Navidad se festeja
el nacimiento del Niño Dios, Jesús, el Dios hecho hombre. Pero de manera
muy adrede desde hace casi
cuarenta años se venera a Papa Noel en Navidad, principalmente al Papa
Noel Rojo y blanco de la Coca
Cola. No quiero parecer fanático pero en la navidad se elimino por
completo la idea de
Nacimiento (Navidad) por el Papa Noel de la Coca Cola, baluarte de lo material,
lo chatarra y de lo que no
tiene valor. Tenemos que estar muy firmes para que tanto bombardeo de cosas
banales no cambie nuestros valores.
El consumismo busca que
dejemos de lado los valores morales y humanos para que vivamos desesperados
corriendo por valores materiales sin sentido. Parece una exageración pero la
mayoría cuando llegamos a fin de años estamos más preocupados por todo lo que
queremos tener que por lo que significa la Navidad para nosotros y para nuestras familias.
También desaparecen los Reyes Magos y aparece Noche de
Brujas
Los reyes magos que fueron
verdaderos y causa tanta ilusiones como Papa Noel pasan a segundo Plano. Los
que tenemos casi 50 años nos criamos con la Navidad, la fiesta del Niñito Jesús
y luego con toda ceremonia de poner los zapatitos y el pastito para que vengan
los reyes. Ya ni lo conocen a Melchor, a Gaspar o al Negro Baltasar. Pero si
nos están imponiendo una fiesta que es terrorífica como la de Noche de brujas
que es fea y mala desde donde se la mire. El problema de perder la identidad es
que somos cada vez menos nosotros mismos y somos cada vez más lo que el
marketing quiere que seamos. Somos victimas y futuros esclavos del consumismo y
del materialismo. Y para comprobar que lo que digo es cierto: que cada uno
piense en cuanto anhela tener cosas que a la larga no sirven. Todos estos
deseos de cosas que no nos sirven lo único que nos provoca es una larga
insatisfacción. Si tenemos una camisa azul, queremos una marrón. Si
tenemos un celular con MP3 queremos con MP5. Si tenemos un TV de 21 pulgadas queremos uno de 29 y así una cadena
interminable de cosas que lo único que nos causan es infelicidad y por si fuera
poco nos olvidamos por completo del motivo de la Navidad. De nuestro Señor
Jesús.